COMO LO DESCUBRÍ

Fue una madrugada de finales de febrero de 2001 cuando,
por casualidad, descubrí a Nano en la tele.
Bastaron un par de "flashes" con su imagen para encandilarme,
pero lo intempestivo de la hora y la irregularidad en la emisión de TVE
(a veces dos capítulos, a veces tres)
hizo que durante los primeros días le viera con cierta intermitencia...
para colmo, entonces no podía grabar
porque tenía el vídeo averiado.
Por supuesto, ya había quedado prendada de su encanto
en alguna escena con Camila,
de su voz tan profunda rematada por tan delicioso acento,
de su desenvoltura entre orcas y delfines
con el definitivo magnetismo que le imprimía el traje de neopreno,
más aún que el de Gato...
y casi tanto como su habitual modo de vestir,
superponiendo remeras y camisas sobre los jeans.

Pero una de esas noches,
cuando su hermano Maxi le confesaba angustiado su homosexualidad,
la interpretación de Nano me tocó el alma...
la extraordinaria sensibilidad con que le "contuvo"
pese al impacto inicial que le causaba la arriesgada declaración fraterna.
La escena me dejó absolutamente conmovida,
en ese momento sentí que me urgía la reparación del vídeo
y que ya no podría prescindir, ni un solo minuto,
de la presencia de Gustavo en la pantalla.

Durante tres meses me mantuve fiel a su cita diaria en aquella hora
-que pasó de ser intempestiva a ser mágica-
sintiéndome afortunada ¡¡ingenuamente afortunada!!
en la creencia de que sólo yo disfrutaba de aquel tierno y talentoso aquaman,
cada madrugada... aunque, a ratos, también me tentaba la pena de no poder compartir con el mundo entero tal maravilla.

Con el último capítulo me invadió una terrible sensación de pérdida...
sólo Nano consiguió además que yo perdiera el miedo a la "compu"
intentando paliar mi acuciante curiosidad por todo lo referente a GB.
De a poquito, me adentré en la Red hasta encontrar
nuestro mágico Foro de Nano
y, gracias a la generosidad de sus foristas,
pude conocer otros trabajos de Gustavo
que redoblaron mi admiración hacia él.

Lo demás, casi tres años después,
forma parte de la que ya es una común andadura entrañable,
fortalecida por los estrechos lazos de amistad
que forjamos en torno a ese personaje intemporal...
al que siempre estaré agradecida.

LA FOTO

También me costó mucho elegir entre tantas capturas espléndidas con las que incluso algunas foristas,
genias de la cámara, han ido perpetuando los gestos o los momentos más lindos de Gustavo.
Comparto el gusto por cada una de las expuestas acá y hasta pensé repetir alguna de ellas...
pero me resulta imposible igualar los convincentes argumentos que ya las acompañan.

Por eso me decidí por ésta que refleja uno de los rasgos que más admiro en la personalidad de Gustavo:
su capacidad de emoción.

No sólo la virtud de transmitirla a través de sus trabajos
(la mía ha aumentado mucho desde que llegué al Foro de Nano con todo lo que implica)
sino también la naturalidad para dejar que fluyan sus propios sentimientos...
tanto en la ficción como en la realidad que,
en este caso, representa la fotografía.

Por suerte, esta emoción es de alegría
y Gustavo completa la expresividad
de sus ojos conmovidos con la habitual sonrisa...
pero también me admira,
cuando actúa, cómo su capacidad de emoción positiva acaba por neutralizar el dolor con un leve rictus favorable de su rostro,
incluso en las circunstancias más duras.
Que permita aflorar sus reacciones afectivas así,
de forma espontánea, ya me parece muy bueno...
que además se emocione
"por la satisfacción de un sueño realizado"
me parece HERMOSO.
Es la sensación que anhelo para culminar nuestro SUEÑO común... algún día.