|
Noticia histórica
Orígenes
Este templo es uno de los más antiguos de Sevilla, aunque debe
desecharse la idea de que hubiera servido de mezquita, pues la
edificación actual es plenamente cristiana. Se levanta en la hoy
calle San Luis, arteria principal de la ciudad en sentido
norte-sur desde época islámica. (Ver situación en
Google Maps / en
Live Search Maps)
La construcción primitiva (que no
necesariamente la definitiva) de dos de sus capillas laterales
puede datarse alrededor de 1265, por los azulejos encontrados en
el subsuelo de ambas, que corresponden a tal período. El
cuerpo principal, el ábside, la torre y la capilla sacramental
pueden ser de finales del XIII (Cómez Ramos y otros) o de
principios o mediados del siglo XIV (Hernández Díaz y otros). La
primera referencia conocida (Ortiz de Zúñiga) señala el gran
terremoto de 1356 como causa de una reparación o reedificación
del templo a expensas del Rey de Castilla, Pedro I. Del siglo XV
son las capillas de la Virgen de la Aurora y la de la Virgen del
Amor; de principios del XX la Bautismal y las escasas
dependencias anejas al templo que aún se conservan.
Santa Marina
La parroquia fue puesta en 1252 bajo la advocación de Santa
Marina, santa medieval sobre la que corrían distintas leyendas,
que atraviesan de Oriente a Occidente confundiéndose y
enriqueciéndose. En sentido estricto, la protectora de la
parroquia es Santa Marina de Orense, de incierta existencia, a
la que se le atribuyen los hechos narrados en la passio
de Santa Marina de Antioquía, más conocida como Santa Margarita.
La historia corresponde a la doncella gallega cristiana que no
quiere renunciar a su fe ni someterse a los deseos del
gobernador romano Olibrio, quien por ello la encierra; a la
espera del martirio, pide a Dios se le aparezca el demonio que
la atormenta; éste acude en forma de dragón, que se traga a
Marina, pero ella sale sin daño de su vientre esgrimiendo una
cruz. Después de vencer diversos y crueles tormentos, muere
decapitada. Se la venera como Abogada de las Parturientas.
La otra historia, que citamos por tener posiblemente una
expresión escultórica en la portada del templo, corresponde a
Santa Marina del Líbano, hija de un viudo que ingresa en un
monasterio sin querer desprenderse de su hija, a la que disfraza
de niño. Años más tarde, Marina, que profesa bajo el nombre de
Hermano Marín o Marino, recibe una falsa acusación de violación,
pero para no dejar a su padre en evidencia, acepta ser expulsada
del convento a cuyas puertas pasa un tiempo cuidando de su
supuesto hijo. Readmitida por su tenacidad y virtudes, realiza
los más humildes trabajos del cenobio. Cuando muere, al ser
amortajada, se descubre que en realidad era una mujer, y se
reinterpretan todas sus acciones; inmediatamente se la honra por
su humildad, fidelidad y valor hasta el heroísmo.
La
Hermandad de la Santa Cruz y Sagrada Resurrección, deseando
restaurar el culto a esta Santa en su templo, decide
incorporarla como Titular en 2004.
A lo largo de los
siglos Durante siglos fue
Santa Marina sede de una parroquia de grandes contrastes, pues
convivían parroquianos pobres (de donde proviene su perpetua
falta de medios económicos) con vecinos nobilísimos (de donde
vienen sus notables enterramientos, como el del gran humanista
Pedro Mexía, que aún se conserva). Coincidiendo con una época de
decadencia económica y social, Santa Marina se transforma en el
siglo XVIII, rehabilitándose varias capillas, que albergaron a,
por lo menos, cuatro Hermandades: la Sacramental y de Ánimas, la
Mortaja, la Divina Pastora y Nuestra Señora del Destierro. El
terremoto de Lisboa (1755) provoca continuas grietas y
reparaciones. En 1864, un incendio fortuito obliga a su
cierre durante cinco años, período en el que estuvo amenazada de
derribo, según decisión de la Junta Revolucionaria surgida de
"La Gloriosa" de 1868, que en este caso no llegó a ejecutarse.
Perdida su condición de sede parroquial, que compartió unos años
con San Marcos y desde principios del siglo XX con San Julián,
en 1936 un nuevo incendio, en esta ocasión provocado y
devastador, la deja en estado de ruina durante 20 años y,
restaurada -más bien reconstruida- a mediados de siglo, queda
sin uso hasta 1981. El 15 de octubre de ese año es cedida en
uso, de forma exclusiva, a la Hermandad de la Santa Cruz y
Sagrada Resurrección, aunque un tercer fuego (7 y 8 de
diciembre) de causas nunca esclarecidas aplaza los planes de
ocupación. La primera fase de la restauración finaliza en 1987,
produciéndose el traslado de la Cofradía el día 7 de abril de
dicho año. Tras una segunda fase de restauración, el traslado de
la Hermandad al templo se hizo definitivo en 1991.
El edificio fue declarado Monumento
Nacional en 1931; en tal calidad consta inscrito como Bien de
Interés Cultural en el Catálogo General del Patrimonio Histórico
de Andalucía con el código 410910148.
San Juan Bautista
de La Salle Cuando en 1987
se vuelve a abrir el edificio al culto, el Sr. Arzobispo, D.
Carlos Amigo Vallejo, agrega a este Santo francés, Titular de la
Hermandad, al título del templo, quedando como "Iglesia de Santa
Marina y San Juan Bautista de La Salle." Juan Bautista de La
Salle nació en Reims el 30 de abril de 1651. Durante sus años
jóvenes cultivó sus capacidades adquiriendo una cultura profunda
-estudios de teología en La Sorbona-. Abierto a las realidades y
necesidades de su ciudad comprende la situación de abandono en
que se encuentran los niños pobres. Deja entonces su título de
canónigo para dedicarse en cuerpo y alma a esos niños. Crea para
ellos escuelas adaptadas a sus necesidades para sacarles de su
situación de pobreza y abandono. Se le unen otros maestros y
funda el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.
Sus escuelas se convirtieron en modelo de pedagogía: por su
dedicación total al niño, por sus innovaciones pedagógicas, por
el ambiente de estudio, por la apertura a todos. Muere el 7
de abril de 1719. El Papa León XIII lo proclamó santo el 24 de
mayo de 1900. El 15 de mayo de 1950 el Papa Pío XII lo proclamó
"celeste patrono e intercesor ante Dios de todos los maestros"
La Hermandad de la Santa Cruz y Sagrada Resurrección se
funda en uno de sus Colegios, el de La Purísima, y desde el
principio lo adopta como Titular, apareciendo ya así en las
primeras Reglas, de 1972.
Arriba
|